21 Junio 2005
Bueno, creo que ya pudimos delimitar más o menos por dónde vamos, me parece bien, intentaré darle forma a ese primer capítulo durante el verano y seguiré mi exploración al mismo tiempo que me formo en ECyT, joder, qué emoción, esto ya por fin siento que arrancó.
Bien, nos vemos el jueves, a ver si aprovecho y me llevo mi memory stick (¿sabías que le llaman chupón?) con algunos textos para imprimirlos en la oficina.
servido por tesisedgar
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20 Junio 2005
Pues si el jueves vas podemos encontrarnos en la facultad para comer o así, depende de a qué hora vayas. ¿Está todo bien? (te noto un poco agobiado conmigo ya :(, espero que no sea nada y se te quite con tu "desaparición").
Avísame si puedes-quieres y a qué hora.
servido por tesisedgar
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20 Junio 2005
El Messenger: todo en uno, todos para uno y uno para todos.
Los mensajeros representan una tendencia general en las herramientas tecnológicas de comunicación e información: la convergencia. Los sistemas de Comunicación Mediada por Computadora han pasado, técnicamente, de ser sistemas centralizados (un servidor al cual se conectaban diversas personas y que tenía en su interior un programa que posibilitaba la interacción) como los BBS o el IRC, a sistemas más dinámicos y polifuncionales, iniciando con el ICQ (cuya falla principal, a mi parecer, fue el requerir no sólo un software instalado en un ordenador sino que dicho programa contuviera toda la información y se centralizara, lo que hacía imposible su utilización desde otro ordenador) y llegando a los mensajeros de Yahoo, AOL y Hotmail (y claro, las versiones desarrollas para sistemas operativos como el MacOS o Linux). Estos sistemas de Mensajería Instantánea (IM por sus siglas en inglés) combinan funciones tanto sincrónicas (chat) como asincrónicas (conexión directa al correo de su respectiva compañía), pero además, incorporan elementos audiovisuales que dan una dimensión diferente a la interacción: fotos, perfiles, juegos, navegación conjunta, intercambio de archivos, personalización, “emotíconos”, voz y video. Hablando específicamente del Messenger de Hotmail, que es el que he estado observando, incluso incorpora una novedad en su última versión: los “spaces” (una especie de blog con recursos para poner fotografías, listas de música, ligas y comentarios) y que hacen que el Messenger de Hotmail se convierta también en una especie de agenda de vínculos o, más aún, en una red de editores (que a su vez remiten a otros en sus páginas y eso continúa la expansión del sistema). Al respecto, un primer asunto importante es la astucia con que Microsoft (compañía dueña de ambos sistemas) ha entendido esta tendencia y ha logrado que prácticamente todo usuario de Internet tenga una cuenta en Hotmail y que al utilizar el Messenger esté al mismo tiempo generando su propio espacio, que queda a merced de las incursiones publicitarias que se incorporan como menú en una barra a la izquierda. A diferencia de los sistemas anteriormente citados, en donde el “dueño” del BBS podía ser prácticamente cualquier persona con un ordenador conectado a Internet (pero que a la vez estaban más controlados por dicha persona u otras con mayores privilegios), el Messenger no tiene “dueño” y sin embargo Microsoft, como empresa, está dentro del diseño y por lo tanto determinando de alguna manera su uso. De esta manera, se ha ganado una cierta “libertad”, al menos en que cada quien puede utilizar su mensajero como quiera, pero a la vez se pierde toda posibilidad de diversidad y se “estandariza la comunicación” (habría que revisar la tendencia de Linux al respecto).
Ahora bien, los mensajeros toman como referencia a sus predecesores e incorporan los elementos más representativos de ellos, por ejemplo, incorporan todos los elementos visuales de los sistemas de CMC en la web, pero en un sistema controlado por cada usuario, es decir, cada persona “escoge” o “invita” a su grupo de personas, a diferencia de los sistemas anteriores como el BBS, en donde las personas se reunían en torno a temáticas o foros. En los mensajeros, en cambio, las temáticas y las personas giran en torno al usuario del sistema, lo que le da mayor control y a la vez lo hace sentir más “entre amigos”. Así, en un solo espacio reúne lo que anteriormente requería varios (chats, correos electrónicos, servidores ftp, etc.).
La presentación de cada persona sigue siendo fundamental y se continúa la tradición de los nicks (cfr. Bechar, 1996). Sin embargo, al requerirse la dirección de correo electrónico como dato sine qua non de entrada para un contacto a la lista personal, se pierde uno de los elementos más atractivos de los sistemas antiguos, a saber, el anonimato. Y aunque, a diferencia de los sistemas antiguos, el nombre aquí puede variar con cada entrada al sistema, al estar dentro de una lista de alguien siempre habrá un control de qué persona es la que se encuentra en línea (incluso más, el sistema tiene un control de pertenencia a la lista de otras personas, de manera que se puede decidir a priori si se da permisos de entrada a la lista a cualquiera o no). Ahora bien, la cuestión de la identidad, aunque se restringe a la personal, se enriquece con el uso de frases (que pueden variar incluso con cada entrada al sistema o cada vez que se decida así) y con la posibilidad de mostrar una imagen (que aunque en la mayoría de los casos es una foto de la persona, en otros es una imagen predefinida por el programa y en muchos otros es una imagen que represente algo para dicha persona), llegando incluso al uso de la webcam y el intercambio de voz.
El aprendizaje en el uso del sistema se da en forma de una “academia red” (cfr. Himanen, 2001), ya que dentro de la misma interacción se suceden acciones que, al no conocerlas la persona que las presencia, pide (¿exige?) que la persona que las llevó a cabo le enseñe cómo hacerlo. De esta forma, parece ser una especie de “imperativo social” el que una persona enseñe a ejecutar una acción a otra cuando la primera la ha aprendido y utilizado frente a la segunda, sobre todo cuando ésta “presume” de saber algo que la otra todavía no sabe.
El Messenger parece coincidir con un “horario de oficina”. Así, la mayor parte de las personas que tengo en mi lista se conectan en ese horario y, a la vez, varias señalan tener la misma tendencia en sus propias listas, lo que puede deberse a que la mayoría de los contactos tiene acceso desde el trabajo, aunque muchas personas apuntan conectarse cuando están en casa. En todo caso, lo que sí parece claro es que la distinción entre tiempos de ocio y de trabajo se difumina, siendo la distinción importante si la persona está “conectada/no conectada”. En la lista hay personas diversas, desde compañeros de trabajo hasta amigos, pasando por familiares y conocidos; lo interesante es que el mismo sistema preconfigura 3 posibles grupos de personas: amigos, familiares, compañeros de trabajo, de manera que cada persona puede personificar sus propios grupos. De esta manera, aun dentro de un amplio grupo de personas, se establecen separaciones de carácter social. Así mismo, las separaciones se pueden establecer en general con los “estados” (en línea, ocupado, ausente, al teléfono, vuelvo enseguida, salí a comer y desconectado). Ahora bien, parece haber cuatro tipos de conversaciones que se pueden realizar a través del mensajero (al menos en su fase inicial): aquéllas que están dirigidas a un objetivo específico (que suelen ser las de trabajo, aunque no siempre); las que buscan un objetivo general (por ejemplo, hacer una pregunta sobre algún tema pendiente, sobre una tercera persona o acerca de la salud de alguno de los participantes en la conversación, también transmitir alguna información que por otro lado podría obtenerse igualmente, comentar una noticia, etc., y que pueden desarrollarse hasta una conversación más personal); las conversaciones que llamaré de “mantenimiento”, es decir, conversaciones que consisten sólo en un saludo y/o en un icono gestual, el envío de una fotografía o una animación y que en principio buscan sólo llamar la atención de la persona a la que le son enviados (en principio es sólo una forma de saber si pueden iniciar una conversación o si no es el momento adecuado), resultando, por lo general, intercambios muy cortos, como un pequeño descanso de las actividades que se estén realizando en determinado momento. Por último, están las conversaciones que más que centrarse en un objetivo o tema particular buscan establecer el nexo con determinada persona (por ejemplo, conversaciones entre una pareja sentimental, entre amigos entrañables, entre familiares y que suelen ser las conversaciones más largas, tanto en tiempo como en número de líneas).
El mensajero es, de esta forma, una compilación de varios elementos usados, en y para el Internet, que se convierte en pieza fundamental, es decir, en EL SISTEMA de CMC, pero además se moldea de diversas maneras, como una herramienta de trabajo, un espacio de diversión, una forma de control, un espacio para la socialización, etc. Pareciera ser que el Messenger es en principio un elemento más del ecosistema tecno-comunicacional (como el teléfono o el móvil), una herramienta de comunicación muy potente (por los dispositivos que reúne). Sin embargo, y llevándolo un paso más allá, me parece que el Messenger se ha convertido en una herramienta de “pertenencia social”, un dispositivo de tecno-presencia y de existencia real en el ciberespacio. La mayoría de las personas que utilizan el Messenger tiene una conexión automática al Messenger apenas se enciende la computadora (acción que viene por default en el sistema) y que esto genera una especie de “tranquilidad” ya que uno entra en “existencia” por la posibilidad de interactuar. Por otro lado, el no tener esa conexión redunda en una especie de agobio por no poder comunicarse con las personas y poder perderse alguna noticia importante. Esta sensación se acentúa con personas (como es mi caso) que, de tener una red de amistades tanto físicas como “virtuales”, debido al desplazamiento geográfico pasan a tener sólo contacto con ellas a través de Internet. Esta “necesidad” constante de “estar en línea” para poder “existir”, se ve además secundada por el hecho de que cada vez hay más actividades, tanto de ocio como de trabajo, personales y sociales que dependen, o que al menos pasan por, el uso del Messenger: el correo electrónico, la transmisión de archivos, el intercambio de fotos o incluso el conocer los estados de ánimo de las personas que están conectadas, como una especie de “noticias diarias” sobre las personas de la lista. Por ejemplo, el leer los Nicks de la lista del Messenger porque luego así se puede saber cómo están las personas por las frases que ponen de inicio.
Dada la característica del Messenger de ser un software que, instalado en cualquier computadora, puede ser “apropiado” por cada usuario que la use, las personas de repente suelen conectarse a su cuenta cuando están en una computadora con conexión a Internet, “casi siempre” se conectan al Messenger para ver quién está en línea o si tienen nuevos correos o para saludar a alguien.
servido por tesisedgar
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20 Junio 2005
Joder, llevaba escritas como mil cosas y no sé qué hice que se borró (mucha tecnología pero una tecla mal pulsada y bum, se pierde la mejor reflexión, bueno, este no era el caso).
Una vez dicho lo anterior, trataré de retomar el hilo.
Decía que proponía una "agenda" de trabajo (tomando en cuenta que más o menos creo que hemos llegado a un par de puntos en común, y que señalo dentro de la agenda):
1. Revisar a fondo el asunto de los ECyT, tendré que leerme tu libro y si pudieras darme una especie de "guía bibliográfica" para entrarle, pues podría ponerme a pensar en ello durante el verano (sigo sin resolver nada de nada con las burocracias, pero yo sigo firme). No sólo porque es el tema que dominas sino porque creo que podría ser interesante utilizarlo como base, aunque todavía no lo conozco a fondo.
2. Aquí debo confesar, y creo que en esto coincidimos, que mi interés académico por el rollo de la CMC es porque hace muchos años que soy un "nativo" y la he visto practicamente nacer y desarrollarse (al menos en mi entorno tercermundista y provinciano) y creo que la CMC, como objeto de estudio, puede ser interesante por varias cosas:
a) Por que implica muchos elementos de lo "social" sin muchos de los elementos que siempre se habían propuesto como importantes para ello (el territorio, la historia, la comunidad, el idioma, etc.). No quiero decir, como dicen varios, que representa necesariamente una nueva forma de comunicación ni mucho menos, pero sí que la comunicación, en combinación con la tecnología, ofrecen algunas posibilidades novedosas para la interacción (habría que revisar a Goffman).
b) Porque para muchas personas está resultando el principal formato de comunicación (la mediada por la tecnología), otra vez, hace siglos que hay cartas, llevamos ya un rato con el teléfono etc. Sin caer en Reingholadas (me estoy terminando su libro, un poco exagerado y autoungido el tío), si creo que sería un objeto de estudio que podría conectarse con procesos más amplios y resultar, al menos, ilustrativo de cómo se está gestando lo social en nuestra época.
Resumiendo, que creo cumplir con el asunto de ser "nativo", y lo que creo que me quisiste decir es que lo aproveche para tratar de preguntarme cosas sobre ello desde dentro. Entonces, el segundo punto de la agenda es poner en orden algunas de las ideas que he trabajado en torno a los sistemas de IM (para no caer en uno solo) y te presento un textito que podría ser la base de una reflexión más sesuda pero ya partiendo del objeto mismo.
3. El tercer punto de la agenda sería quedar para tomar unas cañas un día de estos, de hecho, con césar, habíamos comenzado a maquinar la idea de invitarte a ti y a Monse (así se escribe cierto) a cenar un día con nosotros. Ya me dirás cuál de las combinaciones puede ser.
Seguimos
P.D. ¿No has perdido la paciencia todavía no? (espero no llegar a ser uno de esos "coñazos" de tu agenda académica :P)
servido por tesisedgar
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19 Junio 2005
Debo reconocer que ahora si no entendí lo que estabas planteando y creo que éste es uno de esos momentos en los que necesitamos reunirnos presencialmente para hablar. Si, también me dio la impresión de que hablábamos de cosas distintas, lo que todavía no sé es de qué estás hablando tú (o peor aún, ya me perdí de lo que estaba hablando yo), así que intentaré una especie de "resumen" de lo que han sido estos meses y de ahí partimos si te parece:
1. Yo llegué al doctorado con una idea "clara" de que lo que quería estudiar era: "la conformación de la realidad (de lo real mejor dicho) con relación al uso de las NTIC, especialmente Internet. Esa "claridad" que traía conmigo venía de haber trabajado estudios como el de cibersexo, estudios pequeños, sin grandes pretensiones explicativas y en la tradición de Estudios Culturales (de los cutres), con una metodología más o menos construida ad hoc y más o menos pensada pero sin haber tenido un trabajo fuerte a nivel epistemológico y reflexivo.
2. Cuando llegué contigo, tu propuesta de hacer un estudio empírico y de caso me pareció congruente con mi propuesta, es decir, revisar cómo se construye la realidad a partir del uso y la apropiación de un sistema (pensamos en el messenger).
3. Después quedamos de olvidarnos del asunto de la realidad (o al menos limitarlo a un asunto alternativo, no como principal guía del estudio), eso me pareció bien, porque aunque no renunciaba a mi curiosidad sobre el tema, me parecía que tenías razón y que tenía que "divorciarme" de esa petit obsesión.
3. Me puse a seguir en lo mio, a hacer apuntes, a seguir leyendo la bibliografía que traía, etc. Ahora bien, leyendo algunas cosas de la antología que fotocopié, me di cuenta que ese asunto de los Estudios de Ciencia y Tecnología nunca se había revisado (al menos de este lado de la bibliografía), o por lo menos yo no lo conocía, y me pareció que podía ser útil para borrar ese presupuesto que traía de darle a la tecnología un papel de elemento ya dado, sin plantear, al menos como apunte, que la tecnología, aunque funcione como un posibilitador de sentido, era en si misma un sentido generado por un complejo entramado de relaciones sociotécnicas (y políticas y económicas, etc.). De ahí que escribiera mis ideas en forma de reflexión introductoria sobre el asunto. Después, tu me dijiste que eso no era necesario y que tenía que seguir un determinado tipo de estudios (por ejemplo los que leí). Aquí es donde ya no entendí qué pasó.
4. Tratemos de comenzar entonces sin perder la paciencia, la pregunta clave es la siguiente: Para que mi tesis se convierta en un trabajo enmarcado en la tradición de los ECT, tengo que conocer a fondo el asunto (y ahí tu tendrás que convertirte más en maestro que en asesor, al menos en esta primera fase de "entrenamiento", supongo que ahora si me dejarás leer tu libro). Ahora, aunque me interesa, la segunda pregunta clave es si no hay ningún punto de encuentro con lo que yo más o menos conozco: el asunto de la comunicación, de la identidad, etc. Si es posible, ¿cuál sería la fórmula y por dónde empiezo?
Por último, lo del blog no era tan complicado, yo decía de borrar los posts donde te pedía favores, donde te avisaba que no iría o que iría a somosaguas, etc. Que en principio tienen que ver con la dinámica de dos personas con ocupaciones, no de la dinámica de dos personas que están intentando hacer una tesis :P Pero si no te gustó la idea, pues los dejo, no te preocupes. Jajajaja joder, qué complicado es esto eh! (más que cuidar a los niños, eso seguro).
Bueno, espero el próximo "acertijo" de esta historia.
servido por tesisedgar
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18 Junio 2005
Estaba pensando que la misma idea de este blog podría ser interesante algún día para estudiar el "proceso mediante el cual se genera el conocimiento científico sobre un tema tecnológico desde una plataforma tecnológica". Quizá ese pueda ser un texto que publiquemos juntos algún día. De todas maneras te cuento que he ido borrando los posts que eran recados, seguiré poniendo ese tipo de mensajes pero de vez en cuando los iré eliminando porque no tienen sentido, la idea es que se vaya depurando el blog de manera que en algún momento pueda tener sólo el tema de la tesis (vaya, de nuestros intercambios en torno a la temática). No sé si te acuerdas de la clave de acceso, si no te acuerdas dime para escribírtela en un correo personal, la cosa es que tu también tengas "privilegios de "root"". Bien, seguimos en este tinglao, este mensaje se borrará algún día.
servido por tesisedgar
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18 Junio 2005
Joder tío, no, no me lo tomé a mal, de hecho me hace falta escuchar verdaderas críticas, la gente que ha comentado el libro lo ha puesto muy bien y yo tengo mis serias dudas, por eso me sirve que me digas lo que piensas. No, tranquilo, aquí el asunto parte de una postura ontológica muy clara, al menos para mi, que somos amigos, por eso es que funciona este asunto. La tesis la escribiré yo pero será la primera que dirijas tú, así que me parece que para ambos será un evento importante, interesante y un proceso sumamente productivo, pero como ya sabrás, yo funciono mucho con "energías vitales", con pulsiones de buen rollo y contigo las tengo así que nada. De verdad, escogí este doctorado porque estabas tú y ante la posibilidad de lo que viene, sigo pensando que fue una buena decisión llegar aquí porque encontré un amigo; un asesor que además de saber del tema está dispuesto a aventurarse y sobre todo un espacio abierto como para grestionar y crear un asunto "colectivo" interesante, de verdad, nada de mal rollo, dale duro al libro porque esa será la primera parte de este asunto, saber lo que NO tengo que hacer. Espero tus comentarios a mi apunte sobre los textos.
servido por tesisedgar
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18 Junio 2005
Esto si que no lo conocía, ¿tu si? Ahí te va un texto introductorio, a ver qué te parece.
servido por tesisedgar
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